Había estado antes en otras escuelas de patinaje mas masivas y todo era demasiado complicado. En Roller Madrid te lo ponen fácil y bonito. Es sencillo contactar con tu profe para recuperar una clase o ir a las rutas que mas te apetezca. Es bonito ver como avanzas poco a poco y puedes cambiar de nivel a tu ritmo y volver al nivel anterior si dejas de patinar una época y al volver te sientes inseguro.Además, los profes y los compañeros hacen que el ambiente sea agradable con los patines puestos y sin ellos. No me importa que haga frio o tener que levantarme pronto un sábado, ir a clase es uno de mis momentos favoritos de la semana.
Amanda Prieto

